martes, 17 de abril de 2012

Artículo de Opinión,("Seguiré hasta el fin. Mato o caigo",Pablo de llano, El Pais/España)

En el articulo "Seguiré hasta el fin. Mato o caigo", podemos observar una “investigación” que presenta un periodista sobre el mundo de los sicarios en Medellín publicado el 8 de abril por el Diario El País. Pablo de llano el autor del artículo que ocupó la primera página del Periódico de habla Hispana más leído en el mundo, en su escrito cita datos estadísticos realmente elevados referentes al número de jóvenes victimas que viven de una u otra forma del sicariato.

Los índices de violencia  en Medellín y en general en Colombia son preocupantes, eso es cierto, pero cómo un periodista asegura cifras, las expone de forma alarmante y deja entrever que es la realidad de hoy día en la ciudad de Medellín.

Éste es para mí otro ejemplo de perjudicar, de querer destruir la imagen ya golpeada de Colombia desde el exterior, es bueno que se ventilen las problemáticas porque es la única manera de cambiar y mejorar, pero que no se destruya la credibilidad y se nos hable con la verdad.  

Pablo de Llano, que fue entrevistado en la emisora radial “La W” el pasado 9 de abril, habló sobre las fuentes que lo ayudaron a llegar a estos resultados diciendo que ni la policía ni la alcaldía le suministraron estos datos, que no obtuvo respuesta departe de ellos cuando intento consultarles, sin embargo, el articulo paso por rigurosas ediciones del mismo periódico y la ayuda de personas de confianza como sociólogos, periodistas y doctores colombianos, pero sin revelar las fuentes. “El texto estuvo cocinándose por dos meses, pero no fue basado en estadísticas de el año 2012 sino de los últimos dos años”, afirma el autor del artículo. También afirma que el artículo no es un ataque hacia Medellín sino simplemente, un elemento que transporte a los diferentes lectores a el problema del sicariato que acedia todos los días a la ciudad.

Revelar las fuentes o no es decisión de cada periodista pero, llegar a la verdad con la información conseguida es lo fundamental.
Medellín y sus violentas comunas han sido blanco de múltiples críticas pero ese controvertido texto y el punto de vista del autor están fuera de ser un reportaje.